Región de O'Higgins
El ECMWF calcula hasta 10 mm de lluvia en Rancagua y un martes con rachas de 50 km/h

Noviembre parte movido en la zona central y Rancagua quedó dentro de la lista de ciudades donde el modelo europeo ECMWF pone milímetros. La proyección indica que la capital de O'Higgins podría juntar hasta 10 milímetros de agua durante el martes 3, la misma cifra estimada para Santiago, en un escenario dominado por una vaguada en altura que mantendrá la inestabilidad entre Valparaíso y esta región.
El lunes 2 abre la semana con un ambiente templado: las máximas se moverán entre 20 y 23 °C en buena parte del valle. Pero hacia la tarde el calentamiento diurno hará crecer nubes de desarrollo vertical, y con ellas aparecen chubascos y probables descargas eléctricas en la precordillera, desde Valparaíso hasta el Maule. Será un pulso débil, que aparece y desaparece, sin cubrir todo el territorio por igual.
El martes entra en escena un sistema frontal. Llegará a Biobío por la mañana y el viento se sentirá con fuerza: rachas que podrían marcar hasta 50 km/h, tanto en la costa como tierra adentro. Las precipitaciones, de débiles a moderadas, se extenderían por parte de la jornada y coquetean con avanzar hacia Ñuble y el Maule, mientras la cordillera podría acumular cerca de 20 mm.
- Rancagua y Santiago: hasta 10 mm
- Quillota: alrededor de 4 mm
- Rachas de viento: hasta 50 km/h
El miércoles 4 trae el respiro. La nubosidad irá cediendo, las altas presiones recuperan terreno y la tarde se ve despejada, con máximas que suben al rango de 21 a 24 °C. La jornada más tranquila de la segunada semana.
No dura mucho. Entre el jueves 5 y el viernes 6 seguirá rondando aire frío en altura, suficiente para dejar chubascos débiles en cordillera y precordillera. Para el viernes, además, los modelos dejan abierta la opción de que se forme un núcleo frío en altura —una baja segregada—, lo que podría reactivar las lluvias en la tarde sobre la precordillera y el sector oriente, con la Región Metropolitana y O'Higgins como territorios probables. La nubosidad abundante será otro factor a seguir.
El fin de semana asoma más estable. De mantenerse la tendencia, el termómetro llegaría a 25 o 26 °C en los valles del interior, mientras en la costa —hasta Pichilemu— la vaguada costera mantendría nubosidad baja. Con sistemas en altura tan sensibles y todavía con días de distancia, el pronóstico puede ajustarse, así que conviene revisarlo día a día.


