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Dueños de mascotas deben preparar refugios y evitar escapes durante tormentas eléctricas

Una tormenta eléctrica puede convertirse en una fuente de estrés extremo para perros y gatos, provocando desde temblores y jadeo hasta intentos de fuga que ponen en riesgo su integridad.
El Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet) alerta que, ante ruidos intensos, algunos animales presentan reacciones como jadeo, temblor, salivación excesiva y comportamientos de escape. Por ello, la primera medida es mantener a la mascota dentro del hogar, evitando patios, terrazas y balcones donde el riesgo de fuga aumenta.
Se recomienda preparar una zona segura: una habitación interior, su cama, una transportadora abierta o cualquier espacio que el animal reconozca como refugio. Una manta, su juguete favorito u objetos con su olor favorecen la calma. Además, cerrar ventanas, cortinas y persianas ayuda a reducir el ruido y los destellos.
Si la mascota busca compañía, se le puede permitir el contacto físico; la Universidad de Chile indica que una actitud calmada y caricias pueden tranquilizar al animal. Sin embargo, no se debe forzar al animal a permanecer cerca de ventanas ni sujetarlo con violencia.
Antes de la tormenta, es crucial revisar puertas, ventanas y rejas, y asegurar que cualquier salida necesaria se realice con correa y arnés ajustados. Mantener la identificación y el microchip al día es esencial, pues una mascota desorientada puede recorrer largas distancias.
Se desaconseja castigar, gritar o administrar medicamentos humanos sin supervisión veterinaria. En casos de intentos de escape, destrucción de objetos, autolesiones, temblores intensos o falta de recuperación tras el ruido, se debe buscar atención veterinaria inmediata.
Planificar con anticipación, realizando paseos antes del fenómeno, preparando agua, alimento y la zona de refugio, y teniendo a mano la documentación y equipos de emergencia, reduce el estrés y protege a la mascota durante la tormenta.


