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SENAPRED contabiliza 713 viviendas con daño menor por las lluvias de octubre

Cinco viviendas destruidas, 18 con daño mayor y 713 con daño menor es el saldo que dejó el sistema frontal de octubre, de acuerdo al informe de SENAPRED con corte al 23 de ese mes. Otras 96 propiedades seguían siendo evaluadas por los equipos de emergencia, en un mes que ya se instaló entre los más lluviosos de las últimas décadas en la zona central.
La Región del Biobío reunió la mayor cantidad de inmuebles con daño leve: 565 casos, en su mayoría por anegamientos y acumulación de agua. En la Región de Valparaíso, en tanto, un árbol de gran tamaño se vino abajo sobre una casa de tres pisos en el sector El Canelo, en Algarrobo, y dejó a una mujer atrapada hasta que fue rescatada.
- 713 viviendas con daño menor en el país
- 565 casos concentrados en Biobío
- 96 propiedades aún en evaluación
El episodio confirma que las tormentas no amenazan solo con agua: el viento, la caída de ramas y los deslizamientos de tierra también comprometen la seguridad de las familias.
Las cifras de lluvia explican el escenario. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) reportó que la estación Quinta Normal, en Santiago, acumulaba 380,4 mm en lo que va de 2026, bastante por encima de los 286,3 mm del promedio anual, un superávit cercano al 33%. Solo en octubre sumó 148 mm hasta el día 23, con el martes 6 (53,8 mm en 24 horas) y el martes 20 (38,3 mm) como las jornadas más intensas.
A eso se suma la proyección de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que el 8 de octubre advirtió que las anomalías de temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial podrían llegar a +3,7 °C en la región Niño 3.4 durante el trimestre octubre-diciembre, por sobre el récord anterior de +2,6 °C anotado entre noviembre de 2015 y enero de 2016. En Chile, los episodios fuertes de El Niño históricamente han estado asociados a precipitaciones sobre lo normal en la zona centro-sur durante la temporada de lluvias.
"La resiliencia empieza en casa" - Naciones Unidas
El secretario general de la ONU, António Guterres, sostuvo que los desastres dejan cada año a millones de viviendas con daños o destrucción total, lo que provoca desplazamientos y agranda las desigualdades. Los efectos golpean con más fuerza a adultos mayores, familias de menores ingresos y personas con discapacidad, precisó el organismo, que igualmente subrayó que la seguridad de una casa no puede depender solo del esfuerzo de sus habitantes: también cuentan la planificación territorial, la construcción segura y los sistemas de alerta temprana.
Entre las medidas prácticas que recomiendan los organismos están revisar techumbres, canaletas y desagües, observar el estado de los árboles cercanos y pedir una evaluación cuando haya riesgo de caída, además de conocer los niveles de alerta de SENAPRED y tener a mano un kit con agua potable, linterna y medicamentos.

