Internacional
Choque de trenes en Urda deja 74 muertos y pone el foco en una falla de señalización

Setenta y cuatro personas murieron en el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido el miércoles en Urda, una localidad de la provincia de Toledo ubicada a unos 140 kilómetros al sur de Madrid. La cifra, entregada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, transformó el siniestro en el peor accidente ferroviario de España en más de una década y mantiene a decenas de familias esperando noticias de personas que todavía no figuran en la lista de víctimas.
La colisión se registró a las 08:54, en un tramo recto de la vía. Poco antes, cerca de las 08:30, el sistema LZB —la tecnología que controla la velocidad de los trenes y detecta obstáculos— dejó de operar por un fallo de comunicación, y un tramo de 63 kilómetros quedó sin esa protección automática. En esa zona circulaban seis convoyes, entre ellos los dos involucrados en el siniestro.
De acuerdo a los registros de las comunicaciones de esa mañana, la maquinista del tren de Iryo advirtió al centro de control que su equipo no permitía revisar el sistema y que seguía detenida. El conductor del AVE de Renfe, en tanto, reportó un fallo de transmisión por bloqueo parcial y recibió la instrucción de retomar la marcha a velocidad normal, 200 kilómetros por hora, en lugar de la llamada marcha vista, que obliga a avanzar a un máximo de 40 km/h. Recorrió unos 25 kilómetros en 17 minutos antes de impactar por la parte trasera al Iryo, que permanecía inmóvil con 147 pasajeros a bordo. Varios vagones cayeron por un terraplén.
El tren de Renfe cubría el trayecto Madrid-Sevilla y llevaba 378 pasajeros. Sumados ambos convoyes, 544 personas viajaban en el momento del impacto. Entre las víctimas fatales confirmadas está Fátima Báñez, exministra de Empleo y Seguridad Social, de 59 años, quien presidía la fundación de la organización empresarial CEOE.
Más de veinte heridos permanecen internados en el Hospital Universitario de Toledo, quince de ellos en estado crítico. El rey Felipe VI visitó el recinto y pidió "avanzar unidos y con dignidad" frente al dolor. España inició tres días de luto oficial, con concentraciones silenciosas al mediodía en organismos públicos, municipios y lugares de trabajo, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometió una respuesta rápida para esclarecer las causas.
En los trenes viajaban 42 ciudadanos extranjeros de siete nacionalidades. La embajada de Argentina confirmó la muerte de un compatriota y la desaparición de otro; la misión diplomática de China en Madrid precisó que sus cuatro connacionales están en buen estado; Filipinas informó de un herido leve y Japón contabilizó a dos de sus ciudadanos entre los pasajeros.
La espera se concentra en la Residencia Sacerdotal de Toledo, donde cerca de sesenta familiares de personas desaparecidas aguardan resultados de las pruebas de ADN. Una de ellas es Esther San Emeterio, hermana de un hombre de 54 años que sigue sin ser ubicado y que es dueño del perro hallado por la Guardia Civil en el lugar del accidente.
"Lo que estamos deseando es que nos llamen y que nos digan que está en el hospital, que están operándolo, que está inconsciente y por eso él no nos ha llamado, y es la única esperanza que nos queda" - Esther San Emeterio, hermana de un desaparecido
La investigación sobre la secuencia de fallas que derivó en la colisión continúa abierta, mientras los equipos de rescate mantienen las labores de búsqueda en la zona del accidente.


