Internacional
Selena Gómez afirma que el vapeo le cambió la voz: la evidencia apunta a las cuerdas vocales

Un mensaje publicado en octubre de 2026 en su cuenta de Instagram volvió a poner el vapeo en el centro de la conversación. Selena Gómez contó ahí que el consumo de nicotina en cigarrillos electrónicos transformó su voz y que ese efecto lo percibe como algo que ya no tiene vuelta atrás. El mensaje estaba dirigido, sobre todo, a sus seguidores más jóvenes.
"Vapeaba mucha nicotina" - Selena Gómez
La artista agregó que dejó la nicotina y que sostener esa decisión le costó. Su testimonio empuja una pregunta que la investigación científica viene arrastrando hace años: qué pasa en la garganta de quienes usan estos dispositivos de forma sostenida.
Una revisión integrativa sobre los efectos del cigarrillo electrónico en la voz, aparecida en Journal of Voice, examinó 20 trabajos y encontró señales de irritación e inflamación en la laringe y en los pliegues vocales, además de variaciones en el timbre. Los propios autores ponen una advertencia sobre la mesa: apenas tres de esos estudios midieron de manera directa cómo se produce el sonido, de modo que la evidencia disponible aún no alcanza para dimensionar el fenómeno con exactitud.
El mecanismo que explicaría el deterioro es simple de entender. Para hablar, las cuerdas vocales se juntan y vibran con el aire que sale de los pulmones, y necesitan mantenerse húmedas y flexibles. Lo que se inhala de un vapeador no es agua: arrastra nicotina, propilenglicol, glicerina y aromatizantes que llegan hasta la zona donde están esos pliegues. Cuando la mucosa se reseca o se inflama, la vibración se vuelve irregular y aparecen ronquera, carraspeo, tos o cansancio al hablar.
Hay un matiz que conviene no perder. Gómez también ha relatado públicamente que convive con lupus y que ha tenido episodios de inflamación en la garganta. A eso se suma que la voz se modifica de forma natural con los años. Sin una evaluación médica específica, no hay manera de establecer qué parte del cambio responde a la nicotina y qué parte a otros factores.
Lo que sí sostiene la revisión científica es que la laringe no queda al margen de la exposición al aerosol. Y el aviso tiene peso en Chile, donde las cifras de salud pública muestran que uno de cada tres adolescentes de entre 13 y 15 años ya probó un vapeador. La nicotina genera dependencia, y dejarla suele ser más difícil de lo que parece cuando se empieza.


