Internacional
Ley en España prohíbe dejar atados a perros y gatos sin supervisión de su dueño

Desde el 29 de septiembre de 2023 rige en España la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. La normativa modificó varias costumbres de quienes conviven con perros y gatos, y una de las reglas que más consultas generó apunta a algo muy concreto: la forma en que se inmoviliza a la mascota.
El artículo 25 prohíbe usar «cualquier artilugio, mecanismo o utensilio destinado a limitar o impedir su movilidad en un punto fijo», según el texto legal. En la práctica, cuerdas, cadenas, correas u otros sistemas que dejen al animal amarrado en un mismo lugar quedan fuera de la norma, salvo que exista una prescripción veterinaria fundada en el bienestar del propio animal.
La ley aprieta cuando no hay nadie mirando. El artículo 27 impide mantener a los animales atados o pasearlos por espacios públicos sin la supervisión presencial de su responsable. Tampoco pueden permanecer en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios o vehículos. En el caso de los perros, no pueden quedar sin supervisión por más de 24 horas seguidas; para el resto de animales de compañía, el límite es de tres días.
El objetivo declarado es reconocer a los animales como seres dotados de sensibilidad, fomentar la tenencia responsable y combatir el maltrato y el abandono. El cambio de hábito, en lo cotidiano, es simple: la sujeción pasa a ser una herramienta momentánea y no un modo de vida para el animal.
Para los dueños de perros y gatos la lógica sirve de recordatorio: los ratos de amarre deben ser breves, con agua y refugio a mano si el animal está al aire libre, y con el responsable cerca. Lo mismo corre para el cepillado, el baño o el traslado: ambientes tranquilos y manejo suave cambian el ánimo de la mascota y facilitan la visita a la peluquería. Si aparecen heridas, alergias o parásitos, siempre conviene consultar a un veterinario antes de aplicar cualquier tratamiento casero.


