Nacional
Arrau reconoce que "falta muchísimo" en seguridad y pide nuevas herramientas contra el crimen organizado

Una caída del 14% en los casos policiales de homicidios respecto al año anterior fue el principal argumento que esgrimió el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, para defender la gestión del gobierno en materia de orden público. El secretario de Estado reconoció, eso sí, que el camino por recorrer frente a la violencia y el crimen organizado sigue siendo extenso.
Arrau fue enfático al evaluar cuánto falta por hacer en esta materia y apuntó a que el fenómeno actual es distinto al de hace una década.
"Muchísimo, porque el nivel de violencia y de crimen organizado que estamos enfrentando no es el mismo que había hace 10 años. Y eso es lo que este país no entendió. Por eso necesitamos nuevas herramientas. Va a tomar tiempo, por supuesto, pero los estudios de opinión ya están mostrando algunos brotes verdes" - Martín Arrau, ministro de Seguridad Pública
Junto con la baja en homicidios, el ministro destacó disminuciones en ingresos clandestinos y en ciertos tipos de robos, además de un aumento en los decomisos de drogas. Los registros oficiales, sin embargo, muestran que la tendencia a la baja en homicidios, robos violentos y sustracción de vehículos comenzó antes de la actual administración: la tasa de víctimas por cada 100 mil habitantes descendió de forma progresiva entre 2022 y 2024 y continuó cayendo en el primer semestre de 2025.
El secretario de Estado también se refirió a la exigencia que enfrenta el sector. "A las derechas, en general, se les asocia con más seguridad, más orden, más crecimiento económico y se les exige más. Tenemos una vara alta", planteó, atribuyendo parte de la evaluación del gobierno del Presidente José Antonio Kast a esa percepción.
Sobre los tiempos de los cambios en seguridad, sostuvo que requieren paciencia. "Cuando llevamos muchos años de desesperanza, pasamos a lo que está haciendo este gobierno, que es validar el rol de la autoridad, apoyar a las fuerzas de orden que están más activas, más motivadas, con cifras récord de postulantes a las escuelas", señaló.
Respecto de la reforma constitucional en seguridad impulsada por el Ejecutivo, indicó que se está dando espacio para que los senadores alcancen consenso. "No estamos enamorados de una redacción u otra. Lo que nos interesa es avanzar", declaró. Entre los puntos que considera esenciales mencionó la creación de un listado de organizaciones de crimen organizado —"hoy día Chile no cuenta con esa herramienta"—, un rol de Gendarmería en la segregación penitenciaria y una revisión de los estados de excepción constitucional.
Consultado por las lecciones que dejó la tramitación de la iniciativa, respondió: "Varias. La principal debe ser hacer un trabajo prelegislativo más intenso". Por las demás, prefirió no profundizar: "Me las guardo, por supuesto".


