Internacional
OMS monitorea contactos en Siberia por una muerte bajo sospecha de peste neumónica

Una trabajadora de un laboratorio en Siberia falleció y las autoridades sanitarias investigan si la peste neumónica estuvo detrás de su muerte. El caso sigue sin confirmación, pero ya activó el seguimiento de contactos en Rusia y una evaluación de riesgo a cargo de la Organización Mundial de la Salud.
El organismo sitúa el escenario en un nivel bajo para el conjunto del territorio ruso, moderado-bajo en la región de Irkutsk y muy bajo para Europa. No hay señales de un brote amplio: lo que existe es un deceso en investigación y un grupo de personas que permanecen monitoreadas.
- Cerca de 4.000 casos sospechosos entre 2019 y 2025
- 423 muertes registradas en ese período
- Mayor concentración: RD Congo y Madagascar
- Riesgo muy bajo para Europa, según la OMS
El agente detrás de la enfermedad es la bacteria Yersinia pestis, capaz de mantenerse en mamíferos pequeños y en las pulgas que los parasitan. Por eso la peste continúa apareciendo de manera ocasional en distintas zonas del planeta, sin desaparecer del todo ni estar presente en todas partes.
La variante bubónica, la más conocida, se manifiesta con ganglios inflamados y muy dolorosos. La forma neumónica opera distinto: se instala en los pulmones y provoca fiebre alta, falta de aire, molestias en el pecho y tos que puede incluir sangre. Es menos habitual, pero su evolución es más agresiva cuando no recibe tratamiento oportuno.
El contagio tampoco es tan simple como compartir una ciudad, un avión o un espacio público con alguien enfermo. Para que la bacteria pase de una persona a otra se requiere contacto cercano y prolongado, sobre todo cuando el paciente tose y libera gotas respiratorias.
"El laboratorio donde ocurrió el hecho estudia patógenos peligrosos, incluida la peste, en una parte de Siberia donde esta se da de forma natural en animales salvajes" - Christian Lindmeier, vocero de la OMS
En Rusia las autoridades ya individualizaron a quienes estuvieron cerca de la trabajadora fallecida y los mantienen bajo seguimiento. Hasta ahora ninguno presenta síntomas compatibles con la enfermedad, de acuerdo a la información disponible.
La peste neumónica responde a los antibióticos, especialmente si se administran en las primeras etapas. De ahí que el diagnóstico precoz sea decisivo: permite aislar al paciente y rastrear a sus contactos estrechos para cortar la cadena de transmisión. Entre 2019 y 2025 la OMS contabilizó cerca de 4.000 casos sospechosos y 423 fallecimientos, concentrados en su mayoría en República Democrática del Congo y Madagascar.
Por ahora el cuadro es acotado: una muerte bajo investigación, un grupo de personas vigiladas y ningún indicio de propagación amplia. Falta la confirmación de laboratorio para saber si la peste neumónica fue realmente la causa del fallecimiento.


