Interactiva Sexta RegiónMás noticias →

Internacional

Guterres advierte que el planeta marcha hacia un mundo inhabitable y llama a acelerar la protección de la biodiversidad

«Nos acercamos cada vez más a un mundo inhabitable». La sentencia es de António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, y la formuló esta semana en la Cumbre de Líderes sobre Biodiversidad que se realizó en Ereván, Armenia, justo antes del arranque de la COP17.

"Nos acercamos cada vez más a un mundo inhabitable" - António Guterres, secretario general de la ONU

La advertencia no apunta solo al termómetro. Guterres habla de tres frentes que avanzan al mismo tiempo y se refuerzan entre sí: el calentamiento global, la desaparición de especies y la contaminación. Cuando los ecosistemas se debilitan, la naturaleza pierde capacidad de recuperarse y el efecto del clima extremo se vuelve más pesado.

El número que sostiene la alarma es contundente. Las estimaciones científicas que maneja la ONU sitúan por sobre el millón las especies de fauna y flora con riesgo de extinción. No se trata únicamente de patrimonio natural perdido: la agricultura, la disponibilidad de agua y la estabilidad de los suelos dependen de procesos ecológicos que se rompen con cada desaparición.

Las presiones están identificadas. El avance de la frontera agrícola y la desaparición de hábitats, la pesca excesiva, el pastoreo sin control y la irrupción de especies invasoras figuran en la lista. A eso se suman fertilizantes y pesticidas usados por sobre lo recomendable, además de plásticos y metales pesados que terminan en cursos de agua y suelos. Un ejemplo doméstico: en Europa se pierde cada año entre un 20% y un 35% de las poblaciones de abejas, insectos clave para la polinización de cultivos.

La cita internacional es la COP17, fijada entre el 19 y el 30 de octubre de 2026 en Ereván. Ahí se evaluará el cumplimiento del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, el pacto sellado en 2022 que se propuso resguardar el 30% de las superficies terrestres y marinas del planeta rumbo a 2030. Desde que ese acuerdo se aprobó, cerca del 90% de los países parte del convenio presentó metas nacionales. El problema, según Naciones Unidas, está en la ejecución: financiamiento y cooperación entre Estados siguen siendo los puntos flacos.

Un informe divulgado el 15 de octubre por el mismo organismo puso la cifra sobre la mesa: menos de la mitad de los objetivos nacionales para proteger plantas, animales y ecosistemas muestra avances que permitan cumplirlos. La distancia entre lo firmado y lo hecho en el terreno es, para Guterres, el nudo del asunto. Fijar metas sirve de poco si no llegan los recursos ni la voluntad política para traducirlas en resultados verificables.

Hay además una arista social. La degradación ambiental golpea con más fuerza a quienes tienen menos herramientas para enfrentarla. Pérdida de cosechas, falta de agua y destrucción de medios de vida profundizan desigualdades ya existentes. Estudios recientes elevan a más de 4.400 millones las personas sin acceso a agua potable segura en el mundo.

El camino que propone la ONU combina conservación de espacios naturales, restauración de ecosistemas dañados, una agricultura menos agresiva y reducción de la contaminación, junto con revisar los incentivos que hoy premian actividades nocivas para el medioambiente. El mensaje final del secretario general es que aún se puede corregir el rumbo, pero con más acción, más velocidad y más decisión política. La COP17 medirá cuánto de eso están dispuestos a cumplir los países.

CompartirWhatsAppFacebookXCorreo

Más noticias de Interactiva Sexta Región