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Lazo rojo en collares de perros: señal de espacio y precaución, no accesorio de moda

Un creciente número de dueños de mascotas observa perros con un lazo rojo en el collar, pero el distintivo no es una tendencia estética, sino una alerta visual que comunica la necesidad de mantener distancia.
Según The Friendly Dog Collars, el color rojo identifica a perros reactivos, en recuperación de cirugías o con traumas que requieren espacio. No implica agresividad, sino miedo, dolor o falta de entrenamiento.
Los expertos recomiendan evitar el contacto directo, no mirar fijamente al animal y, si se comparte la acera, rodearlo o darle prioridad para pasar. Además, se aconseja que los dueños de otros perros mantengan una correa firme y enseñen a los niños a respetar estos indicios.
El origen del código se remonta al 2012 con The Yellow Dog Project, que introdujo un lazo amarillo para señalar perros que necesitaban espacio. Con el tiempo, el sistema se expandió internacionalmente, incorporando colores como el rojo para situaciones más específicas.
Respetar el lazo rojo ayuda a reducir el estrés de los animales y a prevenir posibles mordiscos o conflictos en espacios públicos, beneficiando tanto a las mascotas como a la comunidad.


